Diseña tu Casa: un gimnasio personal

No hace falta mencionar ninguna lista de pros y contras para elegir, si es que se puede, entre ser miembro de un gimnasio convencional o tener uno en casa. Claro que no hace falta, pero por si acaso surge la duda, solo con decir que puedes ejercitarte en ropa interior si te apetece y que puedes usar tu propio espacio cuanto y cuando quieras, ya es argumento suficiente para convencerte.

Si estás pensando en poner un gimnasio en tu casa, no vayas al shopping a comprar todos los utensilios que te parezcan familiares. Es comprensible el nivel de ansiedad que puedes llegar a tener en esa circunstancia, pero no tomes una decisión precipitada sin antes asesorarte con un personal trainer;  diseña tu casa acorde a tus necesidades y no solo a tus antojos.

Nada de aguafiestas.  Un especialista sabrá aconsejarte acerca de qué herramientas comprar y cuáles no hacen falta, para que no gastes de más; te va a dar seguridad de que vas a poder ejercitar todo tu cuerpo con los utensilios que elijan juntos y, muy importante, te va a recordar que necesitas un espacio libre para hacer estiramientos e interactuar con tu propio cuerpo.